No me lograba siquiera imaginar lo que debía estar sintiendo mi pobre gatita, entre esa multitud de personas, sabiendo que cualquiera de los presentes podía ser la persona que nos vio en el depósito de la cocina del chef Gordon Ramsay. Cuando pasé al frente, para dar una breves palabras introductorias o, más bien, de agradecimiento a los productores, organizadores, director, miembros del equipo de rodaje, jueces, participantes, en fin, a todas las personas que habían hecho posible este proyecto