Ninguno de nosotros era bueno para la promoción y la publicidad, así que estábamos varados con el nombre del puesto, los eslóganes que usaríamos y forma en que daríamos a conocer nuestro menú. Ninguno de los cuatro tenía experiencia con su propio negocio, o algún emprendimiento, tema en el que los Starway sí tenían algo más de idea así que teníamos que enviar a un espía.
—Y que de peso se entere qué van a ofrecer en el menú —dijo Teressa—. Como yo soy la chef, quedo excluida.
—¿Por qué? —preg