Ahora que Esmeralda estaba de nuevo en el concurso y ese día se encontraba presentando la prueba que debía llevarla a la semifinal, me sentía no solo más tranquilo, sino que incluso sonreía con más frecuencia, y así me lo hizo notar Gerardo cuando nos reunimos para hablar sobre los detalles del caso de Anthony, porque mi propósito era mantenerlo en secreto, no solo porque podía afectar la reputación del hotel y del concurso, sino también por la información que el sudafricano tenía sobre Esme