~ Amalia ~
El silencio de la habitación en la clínica privada de L'Ombra era tan tenso que podía sentirlo vibrar en mis oídos.
El pitido de los monitores era la única música que acompañaba mis días y mis noches.
Habían pasado setenta y dos horas desde que el despacho de Dante se convirtió en un matadero, y setenta y dos horas desde que vi a Marco Moretti ser arrastrado hacia la oscuridad de la justicia que él mismo había evadido durante décadas.
Dante estaba allí, pálido sobre las sábanas b