~ Dante ~
— ¡Armas al suelo! ¡Agentes federales! — Los gritos de los equipos resonaron por todo el muelle.
Bajé a Amalia con cuidado, manteniéndola detrás de mí.
No solté mi pistola hasta que vi a Sarah Jenkins caminar entre los agentes, con su abrigo oscuro y una expresión de absoluta decepción.
Miró a los hombres de Lorenzo Gallo que yacían en el suelo y luego a mi padre, que era arrastrado hacia una furgoneta blindada mientras gritaba maldiciones.
— Te dije que no te tomaras la justici