Alba permaneció un largo minuto mirando el sobre como si pudiera atravesarlo con la mirada.La visita de Dalton le había dejado un frío extraño en el pecho. Finalmente, se obligó a abrirlo. Si Massimo había tomado esa decisión, necesitaba saber hasta dónde llegaba su frialdad.
Desplegó las hojas y empezó a leer.Al principio, el lenguaje jurídico le resultaba confuso, pero pronto las frases comenzaron a hacerse claras, como golpes secos contra su corazón.
"El padre tendrá derecho a visitar a su