La memoria de Massimo era un terreno pantanoso. Cada paso que daba hacia un recuerdo lo hacía hundirse un poco más en arenas movedizas de confusión, imágenes borrosas y voces que no sabía si eran reales o inventadas por su cabeza cansada.
Desde que había vuelto a abrir los ojos en el hospital sentía que la vida no era suya, como si alguien hubiera tomado la libertad de escribir páginas enteras de un libro del cual él era el protagonista, pero sin consultarle. Había aceptado algunas explicacion