Capítulo: El día en que la verdad dolió más que la mentira
Massimo estacionó su auto frente a la casa que una vez fue su hogar. La fachada seguía intacta, con las plantas marchitas y la pintura un poco descascarada por el tiempo, pero era la misma. Como si el pasado hubiera quedado atrapado ahí, esperándolo. Cerró la puerta del coche con fuerza y caminó hacia la entrada. Las llaves aún colgaban en su llavero, aunque hacía años que no las usaba.
Empujó la puerta. El olor a polvo y madera vieja l