Mundo ficciónIniciar sesión—¡Dijo que le contestaras, maldita perra! —gritó el hombre, dándole con el dorso de la mano en el rostro.
—¡No sé nada, ya les dije que no sé nada!
—Sabemos que mientes. ¡Sabes, seguro lo sabes todo!
El sonido de golpes contra pieles se oía por todo el recinto seguidos de carcajadas por lo







