Mundo ficciónIniciar sesiónValentino esperó impaciente después de un par de llamadas sin contestar. Tenía deseos de ir volando a la casa del joyero, sacudirlo hasta encontrar la respuesta que necesitaba para saltar o derrumbarse por la vana esperanza que aguardaba. Sentía que el tiempo se le acababa y no encontraba más que señales para analizar, que llevarían horas, aunque pagara millones para obtener resultados más rápidos.
Por lo pronto, sabí







