Macarena terminó de tomar su café. Se levantó del asiento con la tarjeta aún en su mano y salió del local. Por fortuna, el edificio donde estaba ubicada la sede de la prestigiosa revista, era cerca de donde estaba.
Minutos después, llegó a la dirección que indicaba la tarjeta. Aquel lugar era realmente sorprendente. Desde lo imponente de la vanguardista construcción con más de veinte pisos, hasta la elegante fachada, reflejaban lo ostentoso de aquel lugar.
Se miró en el reflejo de la puerta d