—Yo... lo siento, Phillip.
Elise bajó la mirada.
El viento frío de Zúrich agitó suavemente algunos mechones de su cabello mientras intentaba recuperar la compostura.
Las palabras de Duncan seguían resonando en su cabeza.
"Solo fuiste un error en mi vida."
Dolía. Dolía más de lo que quería admitir.
Porque durante años había intentado convencerse de que ya lo había superado.
Que aquella historia pertenecía al pasado.
Que Aníbal Duncan ya no tenía ningún poder sobre sus emociones.
Pero bastaron un