Por la noche, Omar finalmente llegó.
El sonido de sus pasos resonó por el pasillo antes de que la puerta de la habitación se abriera lentamente. Samyra estaba sentada sobre la cama, completamente despierta, esperando.
Esperándolo.
Cuando Omar entró, se sorprendió al verla despierta. Por un instante intentó sonreír, pero aquella sonrisa desapareció al notar la expresión fría y llena de rabia en el rostro de su esposa.
Entonces Samyra percibió algo que hizo que su pecho ardiera todavía más.
El per