—¿Qué es lo que haces, Malik? ¿Por qué has sido tan grosero? —preguntó Inaya, intentando mantener la compostura—. Todas las personas nos están mirando.
Malik no respondió de inmediato.
La observó fijamente.
Sus ojos oscuros estaban cargados de una intensidad que hizo que Inaya sintiera un pequeño escalofrío.
—¿Y qué? —preguntó finalmente.
—¿Te importa lo que piensen?
Inaya frunció el ceño.
—Por supuesto que me importa. Estamos en medio de una celebración y acabas de comportarte como un hombre co