Lara escapó del estacionamiento antes de que alguien pudiera verla.
Su corazón latía con fuerza mientras observaba el video que acababa de grabar.
Una sonrisa lenta apareció en sus labios.
La confesión de Aníbal. La cercanía entre él y Samyra.
La forma en que le había tomado la mano.
Todo estaba ahí.
Quizá la conversación completa no se escuchaba con claridad, pero las imágenes eran suficientes para despertar rumores.
Y Lara sabía perfectamente cómo utilizar los rumores para destruir vidas.
Gua