Cuando regresaron a la ciudad, ambos actuaron como si nada hubiera sucedido.
El viaje en yate quedó sepultado bajo una mentira cuidadosamente construida.
Ante la familia, los empleados y los socios de la empresa, la versión oficial era sencilla: habían prolongado su estancia por cuestiones de trabajo. Habían tenido reuniones importantes y necesitaban resolver algunos asuntos relacionados con los negocios familiares.
Nadie sospechó nada.
Al menos, nadie más que ellos.
Malik conservaba la misma ex