Al finalizar su turno, Aníbal salió del hospital casi corriendo.
Apenas había recibido los resultados de la prueba de ADN y todavía llevaba el sobre entre las manos.
Lo había leído una vez... luego otra... y una tercera, incapaz de creer que aquellas pocas palabras pudieran cambiarle la vida para siempre.
Compatibilidad biológica: 99.99 %.
Adara era su hija. Su hija.
Durante todo ese tiempo había estado frente a él. La había cargado, la había hecho reír, la había protegido... sin saber que lleva