Al día siguiente, Zayn y Fahriye regresaron finalmente a Dubái después de disfrutar de unos días de descanso. El viaje había servido para fortalecer aún más su matrimonio, aunque ambos sabían que la tranquilidad no duraría demasiado.
Como miembros de la familia real de Furayia, siempre habría responsabilidades esperándolos.
Antes de regresar al palacio que el emir les había obsequiado, decidieron hacer una parada importante.
Fueron a visitar a los padres de Fahriye.
En cuanto el automóvil llegó