—Lárgate de aquí, ahora mismo, Adnan.
La voz de Fahriye sonó firme, aunque por dentro sintió un escalofrío al verlo de pie frente a ella.
No esperaba encontrarlo en la puerta de la villa.
Mucho menos después de todo lo que había ocurrido entre ellos.
Retrocedió un paso con cautela, manteniendo la distancia.
Adnan, en cambio, avanzó lentamente, con una expresión que intentaba parecer arrepentida.
—Fahriye... solo he venido a pedirte perdón.
Ella soltó una risa amarga.
Aquellas palabras le parecía