Omar miró la carta sobre la mesa como si se tratara de una sentencia.
Durante unos segundos fue incapaz de acercarse.
El aire parecía haberse vuelto demasiado pesado para respirar.
Su corazón golpeaba con fuerza contra sus costillas, una sensación extraña y desesperante que no recordaba haber experimentado nunca.
Aquella simple hoja de papel le provocaba más miedo que cualquiera que todos los agravios o infortunios en su vida anterior.
Porque sabía quién la había escrito.
Y, en el fondo de su al