Elise colgó la llamada con la mano temblando.
Durante unos segundos permaneció inmóvil, incapaz de respirar.
Las palabras de la niñera seguían resonando dentro de su cabeza como un eco interminable.
"Se la llevaron..."
"Era una anciana..."
Su hija. Su pequeña.
La niña por la que era capaz de dar la vida.
Sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.
Las piernas le flaquearon y tuvo que apoyarse contra la pared del pasillo del hospital para no caer.
El miedo comenzó a transformarse en desesperac