— Laura: Ecos de una hija olvidada
La luz azulada del televisor parpadeaba en la penumbra de mi sala, proyectando sombras danzantes sobre las paredes color crema. Yo estaba recostada en el sofá, con una copa de vino tinto en la mano, observando el espectáculo con una mezcla de fascinación mórbida y una satisfacción amarga que me quemaba la garganta más que el alcohol.
El cintillo de noticias urgentes corría por la parte inferior de la pantalla en letras rojas y alarmantes: "SECUESTRO DE ALTO IM