Charles Schmidt
El Inspector Martínez colgó el teléfono satelital y me miró. Su expresión era la de un hombre que ha visto demasiadas guerras y sabe cuándo empieza la siguiente.
—Señor Schmidt —dijo, bajando la voz para que solo yo lo escuchara en medio del caos de la sala—. Está confirmado. La unidad táctica italiana ya está en posición perimetral, pero no actuarán hasta que nosotros lleguemos. El avión está listo en la pista. Tenemos luz verde.
Sentí que el mundo se detenía por un segundo. Er