Amber
El teléfono sigue en mi mano varios segundos después de que la llamada termina, y aun cuando la pantalla finalmente se apaga, continúo observándola como si fuera a devolverme una explicación distinta a la que acabo de escuchar. El murmullo de la cafetería permanece alrededor, constante, indiferente, pero ahora todo parece más lejano, amortiguado detrás de la tensión que se ha instalado en mi pecho desde que escuché la voz de Ryan pronunciando el nombre de Isabella con esa calma tan cuidad