58. No sé qué hacer...
Vio como su hombre soltaba a reír tratando de levantarse tras el golpe que deformaba su atractivo rostro, camino hacia donde se encontraba para ayudarlo a levantarse.
Sin embargo, pese a no querer sonreír, él también lo hacía al contagiarse de la risa de Bradley.
— Será mejor que borres esa maldita sonrisa a menos que quieras que haga que tu rostro quedé peor —le hizo notar Russell al señalar su propia cara, señalando el lugar exacto donde se le notaba ya un morado y un tono rojo, la zona lasti