Termino de trabajar mientras una la lluvia torrencial cae y hay uno que otro relámpago. Mi oficina es de cristal por todas partes, así que la noche se ve bien desde esta altura.
Me levanto de mi asiento con mi saco sobre mi antebrazo, por lo general Elora y yo somos los últimos en irnos, eso es porque soy quien la lleva a casa todo el tiempo.
Lo odia y hago todo lo que odia, su mayor miedo es que la vean subiendo a mi coche.
"Para no crear especulaciones falsas en la empresa o piensen que hay a