Mientras me ducho, me siento arrepentida de lo que hice.
No tengo idea de cómo pude llegar hasta este punto, cómo me dejé seducir con tanta facilidad. ¿Acaso yo no lo odiaba?
Mientras tallo mi cuerpo, recuerdo todas las partes que recorrió de mí, y una corriente me atraviesa el vientre bajo.
Sus manos y cada toque eran una maldición, no quería que parara ni un segundo, no quería que el momento terminara.
Si digo que no quiero repetirlo, miento, quiero a ese hombre otra vez besándome así y apret