Las piernas me tiemblan. Cuando él se corre dentro de mí, siento todo su peso sobre mi espalda y escucho su gemido gutural junto a mi oído.
Se sale de mí y puedo sentir el líquido tibio deslizándose por mis piernas. Sigo acostada, dándole la espalda, tratando de recuperar el aliento.
Entonces siento cómo una de sus manos, sosteniendo una servilleta, me limpia con suavidad. Me enderezo cuando se aleja para tirarla a la basura y trato de acomodarme la ropa. Busco mi ropa interior, tirada en el su