RAINA
Mientras observaba a Daniel guardar el dinero en el bolsillo, no pude evitar sentir una oscura satisfacción.
Su rostro seguía reflejando ese apetito tan familiar.
Ese mismo deseo que antes manipulaba con tanta facilidad.
Pero aquella noche no tenía nada que ver con el placer.
Ni con nuestros antiguos juegos.
Aquella noche se trataba de asegurar mi futuro junto a Alex...
Sin permitir que nadie, y mucho menos Raina, se interpusiera en mi camino.
—No lo arruines —le advertí, dejando que mi v