Capítulo 99.
Capítulo 99
Alejandro.
Me dejé caer en la silla, con el aire escapando de mis pulmones. El desastre de mi matrimonio era solo el envoltorio de la verdadera tragedia. La guerra real era contra mi imperio. Y Sarah había sido el daño colateral que no supe proteger.
—Señor Ríos, ¿está todo bien? —una voz a mis espaldas me sobresaltó. Era el jefe de seguridad, que hacía su última ronda.
—Sí —dije, cerrando el portátil de golpe—. Solo revisando algunas cosas. Llama a Recursos Humanos, cítalos a prime