Capítulo 101.
Capítulo 101
Alejandro.
Bajé del coche con el motor todavía encendido, el aire frío de la noche me golpeó la cara, pero no sentí nada. Solo la adrenalina recorriéndome la espalda como un escalofrío eléctrico. Lucía estaba a pocos metros, atrapada en su propio vehículo, con los ojos abiertos de par en par. La vi mirar hacia los lados, pero mi coche bloqueaba su escape.
Caminé hacia su puerta con paso firme. Ella sabía que el juego había cambiado.
Abrí su puerta de golpe. Lucía se sobresaltó, en