Capítulo 100.
Capítulo 100
Sarah.
A la mañana siguiente, crucé la puerta de mi estudio de diseño y el aire se sintió distinto. No era el lugar de paz donde creaba ambientes, elegía texturas y jugaba con la luz natural; ahora era un tablero de ajedrez. Las mesas de dibujo, llenas de muestras de tela, catálogos y planos en rollo, ya no me transmitían esa calidez creativa. Ahora eran herramientas de una estrategia mucho más fría.
No iba a esconderme. Ese era el juego de la víctima, y yo ya no jugaba a eso.
Ence