Capítulo 104.
Capítulo104
Epílogo.
Sarah.
La luz de la mañana que entraba por los amplios ventanales de la casa de campo ya no se sentía pesada como antes. Era más bien una luz tranquila, la de una casa que se siente segura tras la tormenta. Me quedé unos segundos más en la cama, simplemente sintiendo la paz del momento. Me llevo la mano al vientre, apenas un bulto que ya empezaba a hacerse notar. Nuestro tercer hijo.
Si alguien me hubiera dicho hace tres años, cuando estábamos en medio de la tormenta con L