Capítulo 40.
Capítulo 40
Sarah.
El fin de semana inició con un sol pálido que se filtraba por las cortinas de la mansión, pero el ambiente dentro no era más cálido. Joe estaba mejor; los médicos habían permitido su traslado a la mansión bajo la condición de mantener un equipo de enfermería de guardia.
Verla descansar en su propio cuarto, rodeada de sus juguetes y con un color más sano en las mejillas, era lo único que mantenía mi cordura a flote.
Alejandro se había ido temprano a una reunión en otra ciudad.