Julia salió de la casa con Dalia, ya listas para ir con Carla a la tienda, y en la entrada vieron a Leonardo vestido con su traje.
–¡Papá! ¡Estás muy guapo!– comentó Dalia, sonriendo a su padre.
–Ustedes dos son las que están muy hermosas– respondió Leonardo, acercándose y sonriendo mientras fijaba su mirada en Julia, reprimiendo el impulso de abrazarla y besarla allí mismo.
–¿Estás segura de que quieres ir? Sabes que Carla va a provocarte con ese asunto del bebé–
–No te preocupes, estaré bien.