Las tres llegaron al centro comercial, y Carla, vestida de forma elegante, caminaba delante con la nariz en alto, con Julia y Dalia detrás de ella, como si quisiera demostrar a sí misma y a todos que aquella mujer no era más que una niñera y que no tenía comparación con ella.
En cuanto entraron en la tienda cara y lujosa, fueron recibidas por las vendedoras, que las guiaron por el establecimiento, el cual tenía únicamente artículos para bebés.
Carla miraba todo sin el menor interés, apenas escu