–No recuerda nada de antes del accidente, se olvidó de todo, todo… incluyendo a ti y a tu hija muerta–
–¿Q-qué?– pregunté, en shock, y miré a Leonardo, que aún me observaba de forma indiferente.
–Así es. Leonardo nunca te abandonó. Sus padres lo necesitaban para un acuerdo entre nuestras familias, ya que su hijo legítimo es un completo inútil. Entonces decidieron recurrir al hijo bastardo. Claro, Leonardo no sabía nada de eso, porque disfrazaron todo como una supuesta entrevista de trabajo. Que