POV LEONARDO
Por la ventana de mi despacho, vi a Helena subir al coche y salir de la mansión, llevándose con ella mi corazón, toda la confianza que tenía en ella y todo mi amor, ese amor que nunca antes había sentido por otra mujer. La herida y la decepción eran tan grandes que me sentía como si fuera a morir, como si mi mundo hubiera terminado allí.
Sus besos, sus miradas, sus palabras, incluso la noche en que se entregó a mí, todo fue fingimiento, todo parte de su plan para engañarme como a u