Dalia estaba contra la pared del pasillo poco iluminado de la universidad, con sus manos apoyadas en el cuello del joven que sostenía su cintura con firmeza, uniendo sus cuerpos mientras mantenían un beso intenso y apasionado.
Hasta que sintió algo presionar su estómago, apretándolo, y como siempre que eso ocurría, interrumpió el beso, colocando las manos contra su pecho, apartándolo.
Sin embargo, esa vez, Alessandro no retrocedió, manteniendo la mano firme en su cintura, presionando su cuerpo