Leonardo acompañó todo en silencio, con los ojos atentos a cada movimiento.
Cuando el equipo terminó de recoger el material, él rompió el silencio de la sala.
— ¿Eso es todo? — preguntó, mirando fijamente al juez.
El magistrado volvió a hablar, organizando los papeles sobre la mesa.
— Por ahora, sí. El material será enviado de inmediato a los laboratorios previamente habilitados. Los resultados serán registrados bajo confidencialidad y presentados en la próxima audiencia, donde se hará l