SEIK
M*****a sea, esa hembra iba a llorar… No podía dejarlo pasar. Estos bastardos pensaban que podían hacer lo que quisieran, así que no tuve más opción que amenazar con matarlo.
Y no me arrepiento. Lo volvería a hacer.
Lo que realmente me deja un nudo en el estómago es no saber si ella lloraba por lo que le había dicho Lorin, o si había algo más. Sé que no es la primera vez que recibe ese tipo de comentarios… especialmente de Elisabeth y otras hembras.
Pero hoy… hoy era diferente.
Esta