Capítulo 36
SEIK

Roberto insistió en que tomáramos unas copas con los guerreros, así que nos dirigimos al comedor de la manada, ya que la sala principal estaba ocupada por las hembras. Estas se reunían antes de la ceremonia de unión, una tradición que las más veteranas no querían romper, mientras que las jóvenes se limitaban a participar con resignación.

Los novatos se encargaron de ir al almacén a por comida y alcohol. Mi hermano Kael se fue con ellos, no podía perderlos de vista.

Roberto y algunos guerrer
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