MELIA
Estoy en su merced, y él lo sabe.
Claro que lo sabe…
Mi cuerpo dejó de pertenecerme en el momento que dijo que si lo acepto, me reclamaría ante la manada. Y eso, en el mundo en el que vivimos no es cualquier cosa, podría significar la muerte. Todas las barreras que había levantado contra él se desmoronaron, y entendí que no puedo soportar ni un minuto más lejos de él.
Estoy completamente enamorada de él, hasta los huesos. Siempre lo he estado. A veces lograba disimularlo mejor que otr