SEIK
Kevin abrazó a Aria con familiaridad y le dio un beso en la mejilla, luego me miró directamente, buscando mi reacción con esa sonrisa petulante que tanto le gustaba usar.
Cada vez que nos cruzábamos, parecía que su pasatiempo favorito era irritarme… y lo lograba con facilidad. Aun así, sabía que era uno de esos pocos en los que realmente podía confiar.
—Hola preciosa.—le dijo Kevin tocándole ligeramente la mejilla.
Lo fulminé con la mirada y le di un manotazo para que dejara de tocarla. Ar