Un giro inesperado (3era. Parte)
El mismo día
Toronto, Canadá
Bobby
La presencia de Helena en el hospital solo significaba una cosa: tenía una pista del paradero de Laura, quizá también de Selena, y no dudó en ubicarme sabiendo mi incertidumbre. Desde lejos podía ver el malestar reflejado en el rostro de Violet. No eran celos… ¿o tal vez sí? Igual intenté contener cualquier rastro de nervios, pero me costaba. Apenas nos alejamos unos pasos en busca de privacidad, Helena soltó lo que traía consigo.
—Bobby discúlpame por venir h