—Mamá, ¿por qué a la bebé de la tía María le pusieron el nombre de la abuela Valentina?
Cinco años.
La lógica de los cinco años era impecable e implacable en proporciones iguales.
Isadora estaba preparando el desayuno cuando Lucía apareció en la cocina con la pregunta ya formada, del tipo de preguntas que no llegan de improviso sino que se han ido construyendo en algún lugar del pensamiento durante un tiempo y que salen completas cuando el momento es el correcto.
Lucía llevaba la mochila del co