La primera línea la escribió Dante.
Estaban sentados en la alfombra del despacho, rodeados de folios impresos, tazas de café vacías y las luces de Madrid parpadeando al fondo. Dante escribió en el cuaderno de notas con trazo firme.
El proceso de curación de una sociedad comienza cuando nombramos el daño.
Isadora tomó el cuaderno. Miró la frase. Tomó un rotulador negro.
La tachó.
Escribió debajo: Las sociedades no se curan, sobreviven.
Se quedó mirando sus propias palabras. El cinismo de los año