Mundo ficciónIniciar sesiónEmma volvió a Vancouver el domingo por la tarde.
El vuelo era de cuatro horas y veinte minutos en condiciones normales. Las condiciones no eran normales: había turbulencia encima de la Sierra de Chihuahua que hizo que la bandeja del asiento delantero se moviera tres veces con la independencia específica de los objetos que deciden actuar por cuenta propia en los momentos más inconvenientes.







