Mundo ficciónIniciar sesiónEl proyecto de historia necesitaba fuentes.
Eso lo sabía Emma sin que nadie se lo recordara. Las fuentes eran la diferencia entre un proyecto que decía algo y un proyecto que decía algo verdadero. Había aprendido esa distinción a los siete años cuando la maestra Fernández le devolvió una tarea con el comentario ¿de dónde sacas esto? y Emma había tenido que admitir que de su cabeza, que era la fuente menos veri







