Clara
Cuando sus labios vuelven a encontrar los míos, el mundo parece desdibujarse alrededor, como si todo lo demás dejara de existir durante ese instante peligroso en el que dejo de pensar y empiezo a sentir.
No debería estar pasando, y sin embargo, cuando su boca se mueve sobre la mía con esa mezcla de urgencia contenida y deseo que claramente lleva demasiado tiempo guardando, no puedo hacer otra cosa que responder. Porque la verdad, la que nunca he querido admitir ni siquiera ante mí misma,